La página en blanco del asesor.
La mayoría de los asesores de viaje todavía empiezan cada propuesta dentro de un documento de Word en blanco. Pegan links de hoteles, reescriben horarios de vuelos y calculan márgenes manualmente — luego exportan a PDF y esperan que el formato aguante.
El problema real no es el documento. Es que el arte del diseño de itinerarios — la secuencia, el ritmo, la sorpresa — queda enterrado bajo trabajo administrativo que un sistema debería manejar.
“Antes pasaba los fines de semana construyendo propuestas. Ahora los paso explorando destinos.”— Asesor independiente, NYC